Como cada año, la ciudad de Guadalajara se convertirá en la capital de la cultura de habla hispana, al recibir a más de 17 mil profesionales de la industria editorial, que, con motivo de la vigésimo segunda edición de la Feria Internacional del Libro, se darán cita en las instalaciones de Expo Guadalajara, para conocer los catálogos y novedades de los más de 1700 fondos editoriales que ahí se encontrarán.
La FIL, es ya un referente a nivel mundial, ya que está considerada como la segunda más grande en el mundo, después de la de Frankfurt en Alemania, y la primera en Latinoamérica. De ahí la importancia, no sólo para Guadalajara, sino para todo nuestro país.
Para platicarnos sobre los pormenores de la FIL, Nubia Macías, Directora General del evento, amablemente nos comentó lo siguiente
¿Cuáles son los objetivos de esta feria?, entendiendo que está dirigida a dos públicos: el profesional y el visitante en general.
Por el lado profesional, nuestro objetivo es ser un motor para la industria del libro en español, en especial a través de la venta a mayoristas y de la promoción de los derechos, tanto de las obras escritas en español, como de las traducciones a ésta y otras lenguas. Por el lado del público, somos una feria de encuentro entre los autores y los lectores, es un enorme festival literario..
¿Cuál es el perfil del visitante profesional y qué actividades y agenda es la programada para ellos?
Nos visitan más de 17 mil profesionales, por lo que hablar de un perfil único es imposible. Tenemos agentes literarios, scouts, editores, autores, libreros, bibliotecarios. Intentamos darle a todos un servicio especial y tener actividades que les interesen. Los foros del programa de profesionales están orientados, a provocar la discusión de los temas cruciales para la industria y es una herramienta de capacitación, especialmente para los que trabajan fuera del circuito de las grandes editoriales, que en América Latina son muchísimos. A partir de nuestra interacción con los profesionales y la búsqueda por atender sus necesidades, han sido creados espacios como el Salón de Derechos o el Salón del Libro, que son únicos en Iberoamérica y han crecido consistentemente, año con año. El programa completo de profesionales puede consultarse en
www.fil.com.mx. Los días dedicados a ello, son el lunes 1, martes 2 y miércoles 3, de 9:00 a 17:00 horas..
En cuanto al cierre de negocios, ¿qué hace a la FIL diferente a otras ferias del libro en el país?
Se cierran muchos negocios en lo relacionado a la industria iberoamericana. También se realiza una de las mayores ventas por volumen para el mercado estadounidense, el segundo más grande en español después de México, especialmente la compra orientada a bibliotecas, ya que normalmente más de 200 bibliotecarios estadounidenses acuden año con año para actualizar sus colecciones. .
¿Qué es el salón de derechos y quiénes tienen acceso?
El Salón de Derechos es uno de nuestros proyectos clave. Es un espacio pensado para los profesionales, desde el que buscamos impulsar y promover la circulación del libro en español en todo el mundo. Comenzó siendo un salón centrado en la lengua española, pero con los años, se ha diversificado y ahora tenemos editores de otras lenguas que vienen al Salón y buscan, por un lado, fichar autores hispanohablantes, pero también introducir a sus autores de otras lenguas, al mundo en español.
El Salón funciona por inscripción y tienen acceso sólo las empresas (editoriales, agencias, scouts) y autores que se registran. Trabajan a partir de citas, que realizan en sus mesas, en un formato muy profesional y expedito, que les permite cerrar tratos muy rápido y así aprovechar al máximo su estancia.
La FIL tiene lista de espera para expositores, ¿en qué momento abren la convocatoria para los interesados y cuál es el proceso?
En principio, todos los stands vendidos la edición anterior, quedan reservados para las mismas empresas hasta abril. A partir de ese mes, quienes no hayan confirmado, pierden el lugar y se comienza a trabajar en los prospectos. El primer pago es en mayo y el segundo en agosto, mes en el cual, toda la Feria está vendida.
¿Qué nivel y monto de operaciones de negocios se cierra durante esta exposición?
El monto de transacciones que cierran las empresas en la Feria es de cerca de 30 millones de pesos, de los cuales, veinte son en transacciones profesionales y diez millones en ventas al público. Además, están los acuerdos que se firman en FIL y se concretan posteriormente por una cantidad superior a la ya señalada.
¿Cómo impulsó a la Feria, la reciente ampliación de Expo Guadalajara?
La ampliación nos permitió hacer un reacomodo de la Feria. El cambio será muy importante, pues teníamos una presión muy fuerte de expositores que querían crecer y no podían. Por otra parte pudimos crear nuevas zonas de descanso, (un reclamo constante del público) y traer nuestro pabellón infantil al interior del piso de exhibición, lo cual para nosotros era fundamental.
¿De qué regiones provienen los visitantes y qué derrama económica generan para la ciudad?
Los 17 mi profesionales del libro, vienen de 40 países distintos. Del público en general, además de la Zona Metropolitana de Guadalajara, tenemos visitantes de toda la República, calculamos que al menos el 14 por ciento de los visitantes vienen de otros estados. Las ciudades de donde más nos visitan son: México, Colima, Morelia, Guanajuato, Tepic y Aguascalientes, entre otras.
No me es posible precisar la derrama económica exacta que dejan los visitantes, pero es muy importante para la ciudad, calculamos que son más de 50 millones de dólares, al sumar transporte, servicios, restaurantes, noches de hotel. Como indicadores, tenemos que la FIL es la actividad cultural que más visitantes trae por avión a Guadalajara, de acuerdo con la información que nos dan las aerolíneas. Sólo nosotros, gestionamos más de seis mil noches de hotel. A FIL niños, diariamente llegan un promedio de 120 camiones escolares. La renta de cada camión es de cinco mil pesos en promedio… y así se van sumando datos.
¿Cómo se encuentra México en la industria del libro?
La industria del libro, desde hace varias décadas, lucha por volver a ser una industria pujante, como lo fue en las décadas de los cincuenta, sesenta y setenta, pero no la tiene fácil: hay muy pocos apoyos del estado para promoción en el exterior, falta capacitación para poder competir con los grandes grupos y entrar al mundo de los derechos, un mercado prácticamente abandonado, no sólo en México, sino en toda América Latina. Faltan campañas permanentes de promoción a la lectura y, sobre todo, creo que falta incorporar más mercadotecnia al mundo del libro, sin necesidad de perder el espíritu libre y lúdico con el que siempre han trabajando nuestros editores.
Espero que la aprobación de la Ley del Libro y Lectura, incentive el crecimiento de esta industria. Estoy segura de que así será, pero hay que trabajar fuerte y de manera colectiva para que entre todos podamos reforzarla.
¿Qué es lo que más te gusta de la FIL?
El espíritu y el entusiasmo con el que todos los que acuden a la Feria la viven. Es especial y te carga de energía.