Si de naturaleza se trata, México es un privilegiado en todos los sentidos. Este país fue bendecido con una riqueza impresionante en playas, desiertos, bosques, selvas, volcanes, cascadas, en fin, es interminable la lista. Vivimos en un país que en toda nuestra vida, sería imposible conocer todos sus rincones. Hoy queremos hacer una invitación para conocer uno de los destinos que ofrece el privilegio de apreciar el espectáculo natural como lo es el de la contemplación de las ballenas en Puerto Vallarta y Bahía de Banderas en Jalisco.
Esta época es perfecta para ser testigos de uno de los espectáculos naturales más bellos del mundo, y una de las experiencias que todo ser humano no debiera perderse. Nos permite tener un contacto verdaderamente cercano con la naturaleza y nos deja ver que por más que esta criatura sea uno de los mamíferos más grandes de este planeta, resultan tan frágiles ante la depredación de la especie humana, de los intereses de ciertos grupos que no les interesa acabar con sus hábitats, además con la constante y desmedida contaminación y pesca furtiva, a lo largo de su recorrido desde el norte del continente hasta llegar a los diversos lugares de reproducción, gestación y nacimiento. Además de que en muchos casos, no se tiene la conciencia de lo que significa dejar basura a cada paso que se da. No nos dedicaremos a lamentarnos por esta situación y por el contrario, lo invitamos a tener un encuentro con la ballena jorobada.
La temporada de arribo de estas maravillosas criaturas, inicia a finales de noviembre y concluye a mediados de marzo. Provienen de California, buscando las aguas tranquilas del pacífico, para su etapa de apareamiento y reproducción. El espectáculo que ofrecen las ballenas al saltar fuera del agua, se debe a que es la forma en que los machos atraen la atención de la hembras. Sus saltos alcanzan los 15 metros de altura.

Desde hace algunos años, se promueve la observación de la ballena con fines turísticos. La ballena jorobada es una especie que alcanza una longitud de entre 15 y 18 metros con un peso promedio de 40 toneladas, en el caso de la hembra, mientras que el macho tiene una longitud de 14 metros con un peso de 35 toneladas. Se llama ballena jorobada, debido a que tiene una pequeña protuberancia en la parte de la aleta dorsal.
Un estudio realizado por la Universidad Nacional Autónoma de México, establece que hasta hace unas décadas, vivían en el pacífico norte unas 15 mil ballenas, de las cuales, quedan alrededor de mil quinientos ejemplares. Hoy se estima que existen entre seis y siete mil ballenas en el Pacífico norte, de las cuales cerca de tres mil quinientas son "mexicanas" por haberse reproducido en aguas nacionales.
Cuidemos y respetemos a estos seres vivos que por muchos años, han logrado vivir el ciclo de apareamiento, reproducción y nacimiento en aguas mexicanas, con ello, permitiremos que futuras generaciones aprecien el regalo que la naturaleza nos brinda: cohabitar en un mundo con especies tan maravillosas como lo son las ballenas jorobadas.