
2007 quedó grabado como "el peor" del último cuarto de siglo para la Asociación Mexicana de Distribuidores de Automotores (AMDA), debido a que cerrará con una "triste y lamentable" reducción de 2.3 por ciento en la venta de vehículos.
Lo anterior fue señalado por Guillermo Rosales Zárate, Director General Adjunto de Relaciones Gubernamentales de la AMDA y agregó que el mercado interno de venta de vehículos automotores a crédito, uno de los principales motores de desarrollo en los últimos años, se encuentra saturado y sin expectativas de crecimiento para el año entrante.
Una posible reactivación en las ventas de unidades automotrices el próximo año sería de 1.5 por ciento en el mercado nacional, lo que significaría la colocación de sólo 25 mil unidades adicionales, insuficiente para revertir la caída de 2007.
Algunos distribuidores calculan que las ventas del año entrante no rebasarán las del presente, esto, "como resultado de los vaivenes (económicos) en el mercado estadounidense, la importación de unidades usadas, la falta de una política de renovación del parque vehicular y la carga de impuestos a (la compra de) unidades nuevas".
Una caída en el mercado interno, señaló Rosales Zárate, repercute en 25 ramas industriales de proveeduría de partes y componentes que inciden en el ingreso y el empleo de las familias mexicanas relacionadas con esa rama productiva.